Archivos para octubre, 2012

Golden Euros

Imagen de Freepik

Hola de nuevo, en primer lugar, disculpad el retraso en el post, ayer me fue imposible, además quería indagar más sobre un correo que recibí  sobre unas noticias que se habían ido publicando en el New York Times durante el año pasado, que hablaban, entre otras exquisiteces, de cómo Emilio Botín y  su familia tenía unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC que ascendían a 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. O cómo nada menos que 569 españoles, incluyendo a a grandes nombres de la vida política y empresarial habían hecho lo mismo con 4 duretes que tenían perdidos.

Como yo en un primer momento, muchos pensaréis que es un bulo la noticia, así que decidí investigar el nombre de la persona que firmaba: Vicenç Navarro, Catedrático de políticas Públicas de Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy en  The Johns Hopkins University. Y sí, existe, tiene una biografía que muchos ya la quisieran, un blog de lo más interesante  que habrá que seguir, y está disponible en catalán, castellano e inglés.

Lo que sí me sorprende es que en el correo recibido aparecían nombres como  José María AznarDolores CospedalRodrigo Rato; etc. Mientras que en el artículo del Sr. Navarro, según se leyera en la revista digital o en su propio blog no especificaba más nombre que la familia Botín o también aparecía el padre del President de la Generalitat, Artur Mas. Así que como yo no he encontrado una fuente fiable donde aparecieran más nombres que la familia Botín, prefiero abstenerme, pero creo que no se salva ni Dios.

Aquí os dejo el texto de la noticia que me ha llegado, pero también lo podéis encontrar en el siguiente link, en el blog del Sr. Navarro. Corresponde a un artículo publicado por él en la revista digital SISTEMA, en octubre del año pasado. Se me ponen los pelos como escarpias al reflexionar sobre lo que dice. ¿Y vosotros qué opináis? ¿Somos conscientes de quiénes nos gobiernan? Porque yo me siento según decimos por aquí “Cornut i pagar el beure” (Cornudo y a pagar la bebida) o también “Cornudos y apaleados”. He preferido obviar otro dicho que se me ocurre en castellano, porque es un mucho más vulgar.

LA BANCA, EL FRAUDE FISCAL Y EL NEW YORK TIMES, artículo de Vicenç Navarro. 

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos,además de en España. En EE..UU. el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander,sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EE.UU. y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el expresidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza,sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial .

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa -según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total.

Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la exVicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque,según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súperricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España , uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos -aclara el Sr. Salvador Arancibia- “…medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

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Al final me remito a mi post del pasado 8 de julio: Islandia ¿Por qué no seguimos su ejemplo? ¿Por qué no dejamos que los bancos se hundan en la miseria como se merecen? Seguro que nos iría muchísimo mejor.

Fuentes de información:

Blog Vicenç Navarro,The New York Times,Revista Digital Sistema

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Hola de nuevo, una semana más, un post más. Me imagino que muchos  ya os habréis enterado, del revuelo que se ha formado con algunas declaraciones del Sr. Juan Luis Cebrián, académico de la lengua y presidente ejecutivo del grupo Prisa, grupo al que pertenece el periódico El País, por los recortes y por qué vamos a negarlo, por su aniquilación brutal, sin vergüenza y encima con recochineo. Basta reproducir sus palabras: “El País empieza y acaba conmigo”. Y todavía se permite el lujo de dar charlas sobre la reinvención del periodismo. El colmo del cachondeo.

Yo, al leer las noticias, sinceramente, me he quedado perpleja cómo un diario referente del mejor periodismo y de unos ideales  progresistas, poco a poco se ha ido convirtiendo en un periódico podrido de cinismo, hipocresía y ambición.

Todavía recuerdo cuando en la facultad todo el mundo llevaba El PAÍS bajo el brazo (que no significaba que se leyera) y su en alguna ocasión algún profesor nos había recomendado algún artículo o reportaje que se había publicado en el ABC, nosotros lo escondíamos entre el ahora malogrado diario que una vez fue líder de la intelectualidad y el progresismo en España.

Porque, que yo recuerde,  la imagen que se tenía cuando yo estudiaba en la facultad de CC de la Información era:

– ABC, facha, y más de la derecha que Fraga: para fachas y simpatizantes del PP (antes AP).

– La Vanguardia, para gente pija y empresarios, los patrones.

– El País, para intelectuales de izquierdas y progresistas.

– El Periódico, también de izquierdas, pero con un nivel más sencillo que El País, más para el pueblo llano.

En fin, que era una leyenda y yo así lo tenía posicionado, más o menos, pero tras conocer las novedades, y lo último, su censura y eliminación de aquellos posts, comentarios o noticias que son críticos, que dicen verdades que no le gustan… pues huele mal, muy mal y de progresista e ideales del periodismo….sin comentarios. Pero bueno, si el post lo han intentado eliminar, pues Sr. Cebrián, qué le voy a decir: que no se ha enterado de nada del mundo digital y no estaría de más que hiciera un curso de periodismo digital, que con lo que debe cobrar, bien que puede pagar uno bueno, pero yo creo que los becarios del post le pueden enseñar mucho y hacerle buen precio 😉 incluso también podría hacer alguno de empresariales o gestión de empresas…porque de letras regular pero de números fatal, oiga, fatal… para los trabajadores claro, no para usted.

Pues, si yo puedo poner mi granito de arena contra la censura…. Aquí va la carta abierta a Juan Luis Cebrián: Tú ibas de azul -Va por ti El País, por lo que fuiste  y por lo que no volverás a ser :-(-

Juan Luis:

No le negaremos que en este blog tenemos muchas discrepancias con la línea editorial de El País. Aún así, puesto que la mayoría somos periodistas, nos sentimos obligadas a posicionarnos en defensa de esta profesión, dadas las circunstancias y sus declaraciones.

Nos perdonará el tono crudo, Juan Luís. Pero hemos aprovechado que se lleva esto de las calles, es decir, cartas de dirección única para explayarnos y para que, de paso, conozca a tres de las personas que trabajan para su periódico. Tres personas que, suponemos por sus declaraciones, son la avanzadilla de esa generación ¿futura? de periodistas de El País con perfiles digitales, lejos de cumplir la media de 53 años y remotamente más lejos de tener un salario medio de 88.000 euros. Salimos muy baratos porque tenemos muchas ganas de trabajar, aunque sea gratis. Como suponemos que ignora, desde Prisa solo nos llegan asépticos mails con el eslogan “inteligencia de mercado” debajo del logo de la empresa y con los visitantes que tiene este blog. Decenas de miles el último mes. Usted se aprovecha del capital simbólico que generan nuestras ideas y la imagen que da que El País, aunque sea en un blog, reconozca determinadas cosas. También se ha llegado a situar estratégicamente numerosos tipos de propaganda bajo nuestros nombres y caras y en la parte superior del blog, aunque nunca hayamos recibido retribución económica por ello. Como podrá imaginar, formamos parte de esos jóvenes que no entran en sus estadísticas porque no tienen contrato laboral, colaboradores a los que nunca se les ha querido contratar pese a que realizan tareas estructurales.

Desde luego, tampoco conocemos ni conoceremos lo que es “vivir tan bien”. Pero sin rencores, Juan Luís. Desde aquí, a pesar de desconocer si llegará a leer esto, le proponemos algunas ideas muy rentables para llevar a cabo esa “profunda transformación” que quiere hacer en su periódico y poder así, suponemos, seguir cobrando sus (esto sí) 13’6 millones de euros anuales.

Para empezar, puede llenar las universidades con ofertas para prácticas ¡gratis! en el periódico (está comprobado: lo gratis tira mucho en España). Después, le proponemos que lance becas por doquier (sí, son precarias, pero oiga ¿y la experiencia?, ¿y lo que enriquecen?), para terminar erigiéndose como adalid de las oportunidades y del progreso (en la línea) ofreciendo un blog a cada joven perdido que se ha entrevistado durante el verano. Puede llamarlo “generación precaria” y a lo mejor incluso algún sociólogo lo empieza a usar y crea usted solito (le guardaremos el secreto) otra etiqueta más para nuestra malherida y vaciada de significado generación. De esta forma, su plantilla de jóvenes precarios con perfil digital sería la materia prima de la noticia, a la vez que procesadora de ella. ¡Podrían incluso hacerse entre ellos mismos las entrevistas! ¿Y qué tal un Gran Hermano en las redacciones? Sería algo así como lo que fue convertir CNN+ en GH 24h, pero con el plus de que sus miembros, además, trabajarían. No haría falta ni tirar de agencia: El País crearía y procesaría sus propios contenidos, ¡comoTelecinco! ¿Qué le parece? Matías Prats diría: esto sí que es ahorrar.

Pero para qué nos vamos a engañar, Juan Luis. En realidad, todas sabemos que lo de la plantilla cara y vieja es una forma (bastante burda, eso sí) de excusar un recorte con un sentido puramente económico, y que no está en su cabeza eso de hacer una transformación del proyecto del periódico. Vamos, que tras sus pasos ciegos de capitalista de casino con Digital+, radios en Miami y teles latinoamericanas, El País le molesta y se lo quiere quitar de encima cuanto antes. ¡Total, usted ya tiene asegurado su retiro dorado! De lo contrario, hubiera escuchado a la plantilla, en lugar de lanzar con repugnante indiferencia ese comentario de que “quien aprueba o reprueba a su presidente y ejecutivos es la asamblea de accionistas, no la de los trabajadores”, que es algo así como decir “me importa una soberana mierda lo que digáis porque yo cobro de Liberty”. Y eso está feo, Juan Luis, está muy feo.

Es una pena, porque seguro que puede encontrar muchas opiniones valiosas sobre el rumbo que puede tomar el periódico. No se ofenda, pero eso de que “el periodismo ha muerto” y las redes sociales son el futuro está un poco trillado, es como demasiado cómodo, ¿no cree? De hecho, ¿no cree que si Internet tiene el monopolio de la inmediatez, la prensa escrita puede ofrecer la reflexión y la calidad que no puede un Eskup? Y se lo decimos nosotras, que tenemos perfiles digitales.

Por último, le recordamos que con su sueldo puede pagar 400 sueldos de plantilla según convenio vigente. Que ya lo sabe, pero no está de más. Como mientras exista libertad de mercado la libertad de opinión no molesta porque es totalmente vendible, pues aprovechamos. Algo bueno nos tendríamos que llevar.

Tú ibas de azul.

Gracias a Mayka, Jorge y Marc por su coraje, valentía y buen periodismo.

Fuentes de información y para quién quiera profundizar en el tema:

Periodistadigital.com

Scriptor.org: Fuente de la imagen que aparece en mi post y fuente de información para saber bien quién es en realidad Juan Luis Cebrián.

Jot Down Cultural Magazine: Juan Luis Cebrián: “La crisis de la prensa no es una crisis, es  un cambio de paradigma”

Blog Grupo Joly: De donde he extraído el post de Mayka, Jorge y Marc.

Por último, pero no menos importante, gracias a Silvia Cobo y a su post: Tú ibas de azul: el post que simplemente desapareció porque me ha dado la idea de pasar la carta abierta y de escribir el mío.

Hasta la semana que viene 🙂

Hola a Tod@s, en el post de esta semana, me permito recoger la noticia ya comentada en píldoras de comunicación y básicamente por 2 motivos:

1) El próximo martes 16 de octubre es el Día Mundial de Lucha contra el Hambre.

2) La publicidad gráfica que ha realizado Unicef Suiza para promover las donaciones es sencilla y contundente: para mí cumple los requisitos de AIDA: Atención, Interés, Deseo… Ahora sólo falta  la última A: Acción. A ver cómo va el martes.

Si queréis ver otras gráficas igualmente  interesantes donde el protagonista es el tenedor, os dejo el link del blog de Manuel Damaré. Muy bueno. Si deseáis información de Unicef, podéis encontrarla aquí.

Hasta la semana que viene.

A punto de agotar el fin de semana, aquí llega mi post semanal. Hoy toca un nuevo ejemplo de publicidad mala, no sé si engañosa pero en todo caso perjudicial para el producto y la empresa. Me ha llegado a través del blog del marketing, por cierto un blog interesante y misceláneo, os lo recomiendo.

La marca es Hero y el producto, de hecho es una nueva gama de varios productos, en los que su claim principal es Sin porquerías. En su página web, lo anuncian como una nueva gama de alimentos para tomar entre horas 100% naturales y sin porquerías, para niños de a partir de 12 meses, elaborados solo con los mejores ingredientes para ayudarles a crecer con naturalidad.

Hasta a quí nada raro, pero es que de 100% natural, nada de nada, ya que si damos la vuelta a los productos, en este caso el envase de galletas, vemos que los conocidos E-“algo” que tanta mala fama tienen por provocar o favorecer cáncer, aunque nunca nos acordamos exactamente cuáles son, han sido sustituidos por otros nombres sinónimos como bicarbonato sódico, bicarbonato amónico y fosfato monofónico, también llamados E500ii, E503ii y E339i, o sea, que encima de mentir nos toman por tontos y van de sanos por la vida, y  sin complejos anuncian en el frontal Sin porquerías, 100% natural y Crecer con naturalidad. Sí señor. Pues hombre, muy natural, lo que se dice natural, pues no.

Señores de Hero, prefiero comprar productos que me indiquen lo que contienen de verdad, ya sean más o menos sanos, la decisión la tendré yo de comprar, o no, lo que me parezca mejor para mi hija, pero que me engañen de esa forma, pues NO. 😦

En mi opinión, suspenso para la agencia y suspenso para Hero, que al fin de cuentas, lo ha aprobado. Además de engañosa  esta publicidad es un insulto para los consumidores. Y yo que consumía las barritas de cereales de Hero…

Y vosotros, ¿qué opináis? Hasta la semana que viene. 🙂